Covid y Africa

Antes de nada queríamos agradecer a nuestra familia la paciencia que tuvieron y el esfuerzo que realizaron para conseguir las autorizaciones.
También a los que vivieron esta situación al lado nuestro, Rafa, Nina con su “sound system” a todo volumen, Didier por su hospitalidad en Niokobok y enseñarnos francés entre “apéro y apéro” Anna suiza con acento andaluz y su sonrisa a todas horas, Alain y su mujer demostrando que el espíritu viajero no entiende de edades y a Halet, el artista extravagante que lamentablemente nos abandono a los pocos meses.

Dias previos

Sobre la primera semana de marzo decidimos salir de Daklha (antigua ciudad cisneros) en el sahara para dirigirnos hacia Mauritania por el famoso NO MAN’S LAND, la aventura prometía y más viajando con una autocaravana (Os lo explicaremos más detalladamente)

No man’s land

Cruzar este tramo de tierra fue emocionante aunque no tanto como conseguir cruzar la frontera de Mauritania con toda su “burocracia” y luchando por evitar las “mordidas”. Pasamos creo que unas 5h hasta conseguir entrar en el país, entre tanta espera acabamos conociendo a quien se convertiría de forma accidental en un compañero de aventuras y un gran amigo, Ramon.

Salimos de puesto fronterizo en dirección a Nuadibu buscando un sitio donde pasar la noche y recobrar fuerzas para cruzar los cerca de 500km y unas 9 horas de carretera en pésimo estado que nos separaba de nuestro próximo destino Nuakchot.

Coincidimos con Ramon, con aspecto de duro, aventurero e incansable sobre su Honda dominator cargada a tope, con destino a cumplir uno de sus sueños, pilotar hasta Dakar.

Compartimos cena, historias y batallitas durante la largo noche y a la mañana siguiente nos despedimos deseándonos suerte por si no volvíamos a encontrarnos, aunque coincidimos esa misma noche en la misma zona de acampada junto a la playa de la capital, repetimos????

A la mañana siguiente de nuevo ritual de despedida y nos quedamos recogiendo mientras el tomaba la delantera, cual fue nuestra sorpresa que a los 20 min de iniciar la marcha nos encontramos una Honda dominator roja con matricula española, estacionada en un lado de la calle con el frontal reventado fruto de un accidente.

Nos paramos preocupados, preguntamos a un par de personas que estaban alli cerca y nos explicaron lo sucedido, había tenido un accidente con un peaton y se lo habían llevado al hospital. estuvimos algo mas de una hora esperando a que regresase y nos explicase su versión de los hechos.

Un par de horas mas tarde apareció y explico lo sucedido, mientras circulaba se cruzo una chica sin mirar, al frenar para esquivarla callo al suelo patino, golpeando contra la mediana y la chica. La policía se presento en el lugar, le quito la documentación de la moto y su pasaporte y se lo llevo al hospital junto a la herida para que pagase todos los gastos médicos

Despues de esto tenia que ir a la comisaria para esperar que hiciesen el atestado.

Decidimos quedarnos con él, que menos que dar apoyo en una situacion asi. Nos pasamos todo el día en la comisaria esperando que le devolvieran la documentación y no eran mas que excusas, falta una firma, falta que lo vea el jefe, tienes que llamar a tu embajada para que de el ok…. todo muy raro

viendo esto nos dirigimos a la embajada española en Nuakchot para que nos ayudaran con la policía, allí nos explicaron como funcionaban las cosas en el pais, el seguro que habíamos contratado en frontera no cubría nada excepto la multa por no tenerlo y tenia que llegar a un acuerdo económico con la victima y la mordida de la policia…alucinante! Nos preguntaron cual era nuestra ruta y les explicamos que era ir hacia Senegal, nos desearon buen viaje y que disfrutásemos del país.

Todo esto cobra importancia porque estábamos sobre el 10 de marzo, desde la embajada no tenían información de lo que iba a suceder en los próximos días y las noticias que habíamos visto era cosa de los chinos, una simple gripe y “España no va a tener más allá de algún caso diagnosticado”

Tardamos dos días en solventar el papeleo con la policía de Mauritania, de allí rumbo a Senegal por el parque nacional de Diawling por una pista de 4×4 con la autocaravana… velocidad media 5km/h durante unos 40km…. un infierno que nos retraso un día más….

Llegada a Senegal y primeras noticias

Conseguimos llegar a la frontera de Diama, la frontera legal y sin mordidas, una vez allí nos extraño que nos tomaran la temperatura antes de entrar, día muy caluroso y Luis estaba un poco más alto de lo normal, después de varios intentos nos dejaron entrar y dirección al camping para darnos un baño y recobrar energías.

Esa misma tarde en el camping, Luis empezo a encontrase mal, dolor de barriga, diarreas y fiebre, clásicas diarreas del viajero aunque duraron cerca de 10 días…

Confinamiento España

A los dos días de estar en Senegal vimos la noticia, el coronavirus había dejado de ser una simple gripe y se decretaba el estado de alarma en España, se complicaba la situación, nos pusimos en contacto con el consulado de Senegal y nos recomendaron quedarnos en un sitio cerrado a la espera de acontecimientos, además en el estado de Luis, no podíamos viajar hasta recuperarse.

Aquí empezó la odisea, nos juntamos en el camping viajeros de varias nacionalidades: cuatro parejas de alemanes, una de franceses, un mochilero de Argelia y los dueños suizos. Comparando las noticias de las embajadas decidimos esperar, todo apuntaba que seria cuestión de un par de semanas semanas y podríamos continuar viajando o mejor dicho, regresar hacia Europa.

Nina, Natalia, Haika y Nora

El tiempo iba pasando, se iba prolongando el estado de alarma y se complicaba la situación en todo el mundo, la frontera de Senegal estaba cerrada y la única solución que se nos ofrecía desde el consulado era coger un avión y dejar la autocaravana en Senegal. Asi hicieron un par de parejas de mochileros, la ventaja de viajar sin ataduras. La autocaravana era nuestra casa, con todas nuestras cosas, dejarla en áfrica por tiempo indefinido seria la ultima opción.

Marthin

Empezamos a buscar opciones, buscar ferrys o barcos de carga para enviarla hacia europa, la respuesta era negativa o precios prohibitivos, llegando hasta los 20.000€.

También hablamos con otros viajeros en nuestra situación, algunos habían podido embarcar juntos con sus vehículos de regreso a Europa gracias a contactos diplomáticos, otros habían conseguido un salvoconducto para cruzar las fronteras y volver por tierra… Si ellos pueden ¿Por qué nosotros no?

Marco y Ursula

Fueron pasando los meses, estábamos viviendo en una burbuja encerrados en el camping con nuestro día a día indiferentes del mundo exterior.

La situación fuera era cada vez más `preocupante, no encontrábamos forma de salir del país con la autocaravana, desde el consulado se nos ofrecían los vuelos como única opción, no podríamos salir por tierra.

El tiempo pasaba factura, la pareja de franceses decidió dejar su autocaravana y salir en avión, nosotros seguíamos en contacto con otros viajeros y ya que no podíamos salir, y que se habían levantado las restricciones para movernos dentro de Senegal queríamos aprovechar para ver el país.

El primer problema era conseguir de nuevo un passavant (autorización para circular con el vehículo 7 días renovable 15+15 días) que la teníamos caducada.

Nos pasaron un contacto como uno “única” forma de conseguir el nuevo documento, un tramitador/facilitador Zargan. Nos dirigimos a su oficina y después de algo más de una hora de charla conseguimos hablar de dinero. Nuestra entrada Senegal nos costo 2500 Cfa algo menos de 4€ por ser un vehículo con menos de 10 años, nos pedía 100.000Cfa unos 150€ una locura, su justificación es que con esto de la pandemia no tenia clientes y nos tocaba a nosotros pagar sus facturas…

Intentamos negociar el precio de forma infructuosa, asi que le dimos las gracias y nos marchamos directamente a la dirección general de aduanas de Sant Louis. Allí después de mucha charla y discusión conseguimos una autorización para circular 24h hasta la frontera de Diama, y una vez allí intentar tramitar un nuevo pasavant.

Nos dirigimos a la frontera de Diama, la salida del país estaba cerrada ya que la pista que une con Mauritania queda intransitable en cuanto empieza la época de lluvias. 30min más tarde, un par de llamadas y 10.000CFA 15€ conseguimos nuestro nuevo passavant.

Con todo listo, aprovechamos para bajar hasta el delta de Saloum. Vereis las fotos en el apartado de Senegal

….

Estando en movimiento conocimos a otra pareja de viajeros franceses que nos explicaron que la frontera de Rosso estaba abierta por la muerte de un marabú (figura religiosa) así que teníamos que aprovechar! y los cuatro pusimos rumbo a la frontera de las “mordidas”

El trato con la policía de Senegal fue genial, se sorprendieron al ver turistas por allí pero nos ayudaron con todo, al pasar a la policía de aduanas la cosa cambio… nos llevaron a un despacho apartado en la segunda planta de las oficinas y empezaron las negociaciones… después de 1h y 0CFA conseguimos el sello de salida del pais!

Teníamos todos los tramites listos en el lado senegales, ahora nos quedaba cruzar el rio y tramitar la entrada en Mauritania.

Pasamos dos días en la frontera esperando que las autoridades Mauritanas nos permitieran subir a la barcaza para cruzar el rio, teníamos que esperar a que nos diesen el visto bueno, y lo estiraban cada rato con excusas… después de mucho insistir no dijeron que tenia que llamar nuestra embajada directamente al puesto de guardia….

Llegados a este punto nos pusimos en contacto con la embajada Española en Mauritania y les explicamos la situación. Nos informaron que si queríamos entrar teníamos que tramitar una solicitud y esperar a la respuesta del gobierno, tramite que seria difícil de aprobar y largo… Ya no servía de nada quedarnos en la frontera así que decidimos irnos, no sin antes volver a pasar por la aduana senegalesa para que nos sellaran la entrada en el país… 2h esperando, lo primero que nos dijeron es que nosotros no podíamos tramitar el nuevo passavant, teníamos que ponernos en contacto con el famoso Zargan y contratarlo… Yo me negué en rotundo, y tras 30 min de discusión/negociación y alguna llamada a superiores conseguimos el nuevo documento a coste 0.

De nuevo en el campamento base cerca de Sant Louis, decidimos ir a Dakar para tratar directamente con las navieras y gestionar el envío de la autocaravana en barco. Estando allí conocimos a un grupo de autocaravanistas Italianos en la misma de situación.

Estuvimos buscando todos juntos varias opciones pero ninguna nos convencía por precio o por la “seguridad”. Las autocaravanas no entran un contenedor así que la única opción es el RO-RO, consiste en dejar el vehículo en el puerto con las llaves y ellos se encargan de moverlo y “vaciarlo”, no hay opcion de asegurar nada de la carga…

Para nosotros esto era impensable, los italianos decidieron enviar por este método sus tres autocaravanas (la más nueva tenia 20 años) y viajar en avión. Los vehículos llegaron unos 20 días mas tarde a Europa. Faltaban piezas de motor, baterías, accesorios personales, ropa incluso les vaciaron los tanques de gasoil… un desastre.

Nosotros seguimos buscando alternativas , hasta que sonó el teléfono, era del consulado de España en Mauritania, ¡id preparando las cosas que tenéis autorización para entrar en el país!

Era la noticia que llevábamos esperando desde marzo, por fin podíamos poner rumbo a Europa! Pcr, despedida de la gente que conocimos en Senegal y de nuevo para Rosso

Una vez allí todo fue más fácil, policías, aduaneros y los buscavidas de la frontera, ya nos conocían así que los tramites fueron rapidísimos.

A la mañana siguiente más de lo mismo, faltaba el funcionario que hacia los visados… 5h más tarde apareció… tras mostrarle la autorización de entrada en Mauritania no dijo que no servía, que esa era solo para entrar en el país(cruzar el rio) pero para el visado necesitábamos otra autorización, esta por parte del ministerio del interior… Nos parecía surreal… De nuevo en contacto con la embajada, se quedaron tan sorprendidos como nosotros, pero enseguida se pusieron manos a la obra y un par de horas más tarde ya teníamos nuestro visado y estábamos rodando dirección Nuakchot

Llegamos al momento de hablar con las autoridades Mauritanas, seguían negándose a dejarnos cruzar aun con la autorización de entrada al país del ministerio de exteriores de Mauritania, menos mal que el jefe de policía Senegales intervino por nosotros para que comprobaran la documentación y por fin conseguimos subir a la barcaza y cruzar el rio! ya estábamos en Mauritania, solo quedaban la burocracia que seria con de un par de horas, o al menos eso creíamos … ese día nos toco pasar la noche en la frontera, faltaban más “comprobaciones”

Hicimos noche allí para saludar a un amigo que nos llevaba siguiendo y dándonos animo durante toda la aventura, y por la mañana rumbo a Nuadibu, ya estábamos más cerca!

Los tramites con el gobierno marroquí ya se habían iniciado así que era cuestión de días conseguir la autorización para cruzar, creo que fueron algo más de 2 semanas esperando en Nuadibú donde aprovechamos para visitar las playas y dunas, de los alredores a la espera la de la noticia. Al ser de los pocos turistas que rondaban por la ciudad éramos el centro de atención de grandes y pequeños, cada vez que poníamos un pie fuera de la auto teníamos con quien charlar, tomar el té o comer, muestra de la hospitalidad musulmana.

También conocimos al destacamento de Guardias Civiles en Nuakchot y unos restauradores españoles, todo ellos ofreciéndonos ayuda en lo que fuese necesario.

Durante estas semanas hubieron enfrentamientos entre el ejercito Marroquí y el frente Polisario, la noticia nos dejo hundidos ya que hablaban de bloqueo en la frontera y duración indeterminada… menos mal que duro poco

“Ya tenéis autorización para entrar en Marruecos, pero necesitas PCR y test serológico” Empezamos a buscar donde hacerlos y no había nada en Nuadibú, teníamos que volver a la capital, 480km de ida y otra vez de vuelta, de los cuales mas de la mitad están en un pésimo estado, llenos de socavones de varios metros o engullidos por la arena de desierto…. Que calvario!

Viaje de de ida , test y vuelta, mas de 8h cada trayecto bajo el sol abrasador del desierto a mas de 50ºC.. Llegaba el momento! Desde el consulado de Nuadibú nos acompañaron a la frontera Mauritana para evitar más esperas, nos pusieron los sellos y a cruzar de nuevo No man´’s land, eso si, esta vez nos pareció un paseo después de las carreteras y caminos por los que habíamos metido la auto en Mauritania y Senegal.

Frontera de Marruecos

Llegamos al puesto fronterizo con toda la documentación preparada, la autorización para entrar en el país, los dos test negativos y una sonrisa de oreja a oreja, lo entregamos y después de una corta espera nos llevaron a una pequeña oficina, tenian que hacernos otro test… En ese momento Natalia perdió los papeles, no podía ser, estábamos en Nuadibú solo a 50min de la frontera y tuvimos que hacer cerca de 1000km, más de 16h por esas carreteras, pagar los test, todo para que al llegar aquí nos dijeran que no servían y que teníamos que hacernos otro… de locos… yo me lo tomé con resignación, su país sus normas, pero Natalia no, empezó a discutir con el funcionario que nos atendía diciendo que no tenia ningún sentido hacer un 3er test, ardía de rabia, tanto que cuando le miraron la temperatura premio! 38º al ver la temperatura le cambio la cara de golpe, que no nos dejan pasar!!!

Ver aquellos numeros hizo que se olvidase por completo del enfado, la cara de rabia se habia transformado en panico… asi que le dije que fuse corriendo a la auto y metiera la cabeza delante de las salidas de aire del ac, habia que soluionarlo.

Volvió un par de minutos mas tarde, de nuevo le toman la temperatura en la frente pero el termómetro no detectaba nada, se había pasado, un par de refregones con la mano y premio 36º, nos sacan unas gota de sangre, un par de minutos de espera y test negativos, entramos en Marruecos!!!!!

Teníamos unos diez días para llegar hasta Tánger y coger el ferry rumbo a España así que fuimos tranquilos, aprovechamos para parar un par de días por las playas y hacer algo de surf y visitar antes de nuevo el mercado de Marrakech, la verdad fue impactante el cambio, de la primera ocasión todo lleno de gente, callejones abarrotados, motos, bicis cruzando por medio a encontrarnos la máxima desolación, mas de la mitad de las tiendas cerradas y las únicas personas que encontramos eran los propios vendedores en corrillos tomando el te y charlando, había perdido toda la vida.

La llegada a Tánger y la partida en ferry fue sin problema alguno, iba lleno hasta la bandera tanto de pasajeros como vehículos, bajamos, ultimo control policial y ya estábamos en España, donde esperaban Mamen y Guillem en el puerto de Santa Maria con una cenita a base de tapitas, tortilla de camarones y vino de la tierra, por fin en casa!

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